Es una experiencia de autoconocimiento y purificación, donde la planta enseña a mirar hacia adentro, con claridad y humildad. Su propósito no es generar visiones ni experiencias extraordinarias, sino revelar con verdad lo que necesita ordenarse, para liberar bloqueos emocionales, sanar vínculos internos y recuperar el contacto con la esencia.
Antes de la ceremonia realizamos una entrevista previa, donde conversamos sobre tu historia, tu estado físico y emocional, medicaciones y expectativas. Esta instancia es fundamental para evaluar si la participación es apropiada y definir los cuidados previos (alimentación, descanso, abstinencias).
El encuentro se sostiene en un entorno seguro y cuidado, con acompañamiento terapéutico durante toda la experiencia. Se utilizan elementos rituales como tambor, canto, silencio y fuego, favoreciendo la presencia y la confianza.
El proceso continúa con una sesión de integración posterior, donde se trabaja sobre la comprensión de lo vivido y su aterrizaje en la vida cotidiana.