La ceremonia de cacao es un encuentro íntimo con el corazón.
El cacao, en su forma ceremonial, es una medicina suave que favorece la apertura emocional, la presencia y la conexión auténtica con uno mismo y con los demás.
No es una experiencia alucinógena ni una ceremonia psicodélica. Es un espacio para sentir con más claridad, liberar lo que pesa y reconectar con la gratitud. El cacao actúa como un puente entre la mente y el cuerpo, despertando la sensibilidad y el bienestar desde la ternura.
Durante la ceremonia se prepara el cacao con intención y respeto. A través del silencio, la palabra compartida, el canto o la meditación, se abre un campo de escucha y conexión. Cada encuentro es distinto: puede orientarse a abrir el corazón, cerrar un ciclo, agradecer o simplemente encontrarse con el presente.
Propósito de la ceremonia
Abrir el corazón y suavizar la mente
Liberar emociones retenidas desde un lugar amoroso
Acompañar procesos de cambio o transiciones
Potenciar la creatividad y la conexión con la alegría
Recordar el valor de lo simple y lo compartido
Duración
2 a 3 horas
Formato
Grupal o individual
Presencial en Berazategui
Incluye
Preparación del cacao ceremonial, guía meditativa, música o silencio y cierre integrativo
El cacao no lleva lejos: te trae más cerca de vos, devolviéndote al pulso natural del corazón y a la dulzura de estar presente.